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Maise Cunill i Rubio, podóloga: «Algunos problemas muy comunes, como dolores de espalda, cadera o rodilla, pueden tener su origen en los pies»

Maise Cunill i Rubio, podóloga: «Algunos problemas muy comunes, como dolores de espalda, cadera o rodilla, pueden tener su origen en los pies»

Maise Cunill i Rubio, podóloga: «Algunos problemas muy comunes, como dolores de espalda, cadera o rodilla, pueden tener su origen en los pies»

Maise Cunill i Rubio explica por qué es tan importante cuidar de nuestros pies y cuáles son las enfermedades más frecuentes que trata la Podología.

¿Podría presentarse?: «Soy Maise Cunill i Rubio, podóloga. Mi trayectoria profesional comenzó en el mundo asistencial y las terapias alternativas y, en concreto, fue a través de la Reflexología Podal que surgió mi interés por los pies y, de ahí, me encaminé a estudiar el Grado de Podología. Actualmente, soy la podóloga de la Clínica Santa Creu y también tengo una atención especial para las personas mayores, haciéndoles visitas en residencias y centros de día».

¿Cómo describe la podología?

La podología es una rama de la medicina que tiene como objetivo el estudio y cuidado de los pies, anatomía, patología, tratamiento médico y quirúrgico.

Desde que empezamos a caminar, los pies nos llevan a todas partes a lo largo de la vida y, en general, creo no les damos la atención que se merecen. Hay que decir que en la consulta diaria te das cuenta de que existe un desconocimiento de esta especialidad y que no se sabe muy bien qué es lo que hacemos los podólogos.

¿Por qué es importante cuidar los pies?

Los pies son fundamentales para el bienestar y, sobre todo, para nuestra salud. Algunos problemas muy comunes, como dolores de espalda, cadera o rodilla, pueden tener su origen en los pies. Por ello, aconsejamos una visita anual al podólogo para prevenir futuras patologías. Como decía Leonardo da Vinci: «El pie humano es una obra maestra de ingeniería y una obra de arte».

La elección de un zapato va más allá de la estética, es importante adquirir unos hábitos de calzado saludables y es necesario hacer un uso adecuado a cada una de las etapas de la vida.

¿Qué tipo de servicios ofrece en su consulta?

En la Clínica Santa Creu ofrecemos un servicio global de atención a la salud de los pies, adaptado a las necesidades de cada persona. Hacemos el servicio de Quiropodia, que es el corte terapéutico y fresado de las uñas con deslaminación de la hiperqueratosis, lo que se conoce como eliminación de duricias. Tratamos la enuclación de helomas, popularmente conocida como ojo de pollo o callo; las diferentes patologías dermatológicas tanto de la piel como de las uñas, y la eliminación de verrugas plantares. Hacemos vendajes para diferentes tipos de lesiones, hacemos piezas de silicona para proteger los dedos de friegas o para alinear deformidades, hacemos plantillas personalizadas según patología y también hacemos cirugía ambulatoria.

¿En qué casos hace falta intervención quirúrgica cuando hablamos de podología?

Lo más común en la consulta es la cirugía de la uña incarnata u onicocriptosis. Es una afección que aparece cuando el borde de la uña del pie penetra en la piel del dedo produciendo dolor, envenenamiento e inflamación. También nos encontramos diferentes patologías de la uña donde es necesario una resección parcial o total de la uña. El resto de patologías óseas del pie como galindones, dedos en garra o dedos martillo deben programarse y las tratamos en el quirófano.

¿Es contraproducente esperar a tratar una uña incarnata?

Por supuesto que sí, a la mínima molestia hay que acudir al podólogo para evitar la infección y todos los problemas que esto conlleva.

¿Qué signos podemos detectar a nuestros pies que nos indiquen que debemos visitar a un podólogo?

Sólo que detectamos cualquier anomalía: lesiones accidentales, dolor sin causa aparente, coloración inusual en las uñas, en la piel… A cualquier edad, desde muy pequeños hasta personas mayores.

¿Cuáles son las enfermedades más frecuentes asociadas a los pies?

Destacamos la onicomicosis (hongos en las uñas), el pie de atleta (hongos en la piel), los helomas (ojos de pollo), la bromhidrosis (mala olor), la hiperhidrosis (exceso de sudor), la hiperqueratosis (duricias) y la uña incarnata (clavada).

En caso de detectar hongos, si no los tratamos a tiempo ¿qué puede pasar?

El hongo, cuando infecta la uña, va creciendo y destruyéndola, volviéndola débil y provocando dolor. Además, al ser contagioso, puede ir afectando a todas las uñas, y esto conlleva un tratamiento de larga duración. En caso de la piel, también causa muchas molestias como descamación, prurito (picor), inflamación e irritación. En ambos casos hay que tratarlo.

¿Existen diferentes tipos de pies?

Así es, hay una clasificación, a escala general, de tres criterios que se basan en diferentes aspectos. La primera, en función del respaldo del pie o del tipo de huella, conocido como pie pronador, supinador o neutro. La segunda, en función de la forma del arco del pie, es plano o vacío (cavus). La tercera, en función de la longitud de los dedos, tiene las denominaciones de griego, egipcio y cuadrado.

En los casos de los niños más pequeños, si los padres ven alguna alteración en los pies, ¿hacen bastante que decirlo al pediatra o también hace falta una visita al podólogo?

La primera toma de contacto es con el pediatra, pero es importante dejar que el pie haga su desarrollo natural. El pediatra hace su seguimiento, pero si ve alguna alteración, recomienda a los padres y a las madres hacer una visita al podólogo.

¿Cómo es importante el calzado?

La elección de un zapato va más allá de la estética, es importante adquirir unos hábitos de calzado saludables y es necesario hacer un uso adecuado a cada una de las etapas de la vida. Hay estudios científicos que avalan que una gran parte de las patologías en la edad adulta son debidas al uso de un calzado inadecuado, o por una incorrecta adaptación del mismo. Actualmente, he presentado a diferentes entidades un programa de prevención podológica del pie infantil, para explicar y asesorar a los padres y las madres sobre la importancia de una buena adaptación del calzado durante la etapa de crecimiento.

¿Qué es el pie diabético?

El pie diabético es una de las alteraciones más comunes de la diabetes. La diabetes es una afección en la que los niveles de glucosa (azúcar) en sangre son demasiado altos. Estos niveles altos de glucosa estropean los nervios y los vasos sanguíneos de los pies; el daño a los nervios puede provocar entumecimiento, hormigueo, dolor o pérdida de sensibilidad y más facilidad para infecciones. Por todo ello, el pie diabético requiere una atención muy especial con tratamiento adecuado para evitar graves consecuencias. La podología es vital para prevenir y tratar esta enfermedad.